El niño de la navidad
En los primeros días de diciembre,
me invade un sentimiento de calma,
talvez de paz, mejor lo dejamos en calma, si?
Esto se puede percibir en el clima calido
de esa época del año, tan cálida como trato
de que sea mi relación con los demás.
Antes me gustaba pensar que ese
era el espíritu de la navidad, si, ni año nuevo
ni reyes, ¡de la navidad! y a no confundir
ninguna cuestión religiosa de por medio,
sino el capricho quizás de amucharme con
"los míos" y pasarla bien ese día, 25 de diciembre,
¡Ups! que fechita ¿no?
Tal vez, solo sea un estado en mi mente,
como un recuerdo sensiblero o solo ese niño,
que no puede terminar de crecer sin haber
cumplido ese mito de su infancia, aquel
¡El de una Navidad "perfecta" o simplemente Feliz!
3 de diciembre de 2006